TIN y TAE: qué son, en qué se diferencian y cuál mirar

Última revisión: octubre de 2026

Cuando un banco te ofrece un préstamo, una hipoteca o un depósito, en la letra de la oferta aparecen siempre dos porcentajes: el TIN y la TAE. Se parecen, suelen estar separados por pocas décimas y mucha gente los confunde. Pero no miden lo mismo, y elegir el equivocado puede hacer que una oferta parezca más barata (o más rentable) de lo que es.

La respuesta corta: para comparar ofertas entre sí, mira la TAE. El TIN te sirve para calcular la cuota o los intereses, pero no recoge todo lo que pagas o cobras de verdad.

Qué es el TIN

El TIN (tipo de interés nominal) es el porcentaje que el banco aplica sobre el dinero prestado (o sobre el dinero que tú depositas) durante un año, sin contar nada más. Es el "precio puro" del dinero.

Si pides 10.000 € a un TIN del 6 %, el banco te cobrará intereses calculados con ese 6 % anual. Si el préstamo se paga en cuotas mensuales, cada mes se aplica una doceava parte: un 0,5 % sobre lo que todavía debes.

El TIN es el dato que usa el banco para calcular tu cuota mensual. Por eso es imprescindible si quieres hacer números con una calculadora, como nuestra calculadora de cuota de préstamo.

Lo que no incluye el TIN:

  • Las comisiones (de apertura, de estudio, de mantenimiento…).
  • La frecuencia con la que se liquidan los intereses (mensual, trimestral, anual).
  • En algunos productos, el coste de los productos vinculados que te obligan a contratar.

Qué es la TAE

La TAE (tasa anual equivalente) intenta resumir en un único porcentaje el coste o el rendimiento real de un producto financiero durante un año. Para ello parte del TIN y le añade dos cosas:

  1. La frecuencia de pago de los intereses. No es lo mismo pagar (o cobrar) intereses una vez al año que doce veces, porque cuando se liquidan más a menudo empiezan a generar intereses antes. Es el efecto del interés compuesto.
  2. Las comisiones y algunos gastos obligatorios, repartidos como si fueran parte del interés.

En España, el Banco de España obliga a las entidades a informar de la TAE en la publicidad y en la información precontractual precisamente para que el cliente pueda comparar ofertas de bancos distintos con una misma regla.

Un ejemplo con números

Imagina dos préstamos personales de 10.000 € a 5 años:

Préstamo A Préstamo B
TIN 6,00 % 6,50 %
Comisión de apertura 2 % (200 €) Sin comisión
Pago de intereses Mensual Mensual
TAE aproximada 7,1 % 6,7 %

Si solo miras el TIN, el préstamo A parece más barato. Pero la comisión de apertura de 200 € la pagas al principio, y eso encarece el préstamo. Al meterla en el cálculo, la TAE del préstamo A supera a la del B. El préstamo B es el más barato, aunque su TIN sea mayor.

Cuando no hay comisiones

Aunque no haya comisiones, la TAE suele ser un poco más alta que el TIN si los intereses se pagan varias veces al año. La fórmula para pasar de uno a otro, sin gastos, es:

TAE = (1 + TIN / n)n − 1

donde n es el número de pagos al año (12 si son mensuales). Con un TIN del 3 % y pagos mensuales:

TAE = (1 + 0,03 / 12)12 − 1 = 3,04 %

La diferencia es pequeña con tipos bajos, pero crece cuanto más alto es el tipo de interés.

TIN y TAE en préstamos y en depósitos

El sentido de la comparación cambia según estés pidiendo dinero o guardándolo:

  • En préstamos e hipotecas, la TAE mide lo que te cuesta. Cuanto más baja, mejor.
  • En depósitos y cuentas remuneradas, la TAE mide lo que ganas. Cuanto más alta, mejor.

En los depósitos, el TIN y la TAE suelen coincidir si los intereses se pagan una sola vez al vencimiento a un año. Si te los pagan cada mes, la TAE será algo mayor que el TIN. Lo explicamos en detalle en depósito o cuenta remunerada.

Lo que la TAE tampoco cuenta

La TAE es la mejor herramienta para comparar, pero no es perfecta. Ten en cuenta estos límites:

En hipotecas variables, la TAE es una estimación. Como el euríbor cambia, el banco calcula una "TAE variable" suponiendo que el índice se queda como está hoy durante toda la vida del préstamo. Eso casi nunca ocurre, así que el coste real puede ser mayor o menor.

No siempre incluye los productos vinculados. Muchas hipotecas rebajan el tipo si domicilias la nómina o contratas un seguro de hogar o de vida con el banco. Algunos de esos costes se reflejan en la TAE y otros no. Pregunta siempre por la TAE sin bonificaciones y calcula cuánto te cuestan al año los productos que te piden.

No mide la flexibilidad. Dos préstamos con la misma TAE pueden tener comisiones muy distintas por amortizar antes de tiempo, por cancelar o por cambiar de condiciones.

Cómo usar los dos datos en la práctica

  1. Para elegir entre ofertas, ordénalas por TAE. Es el número que pone a todas en igualdad de condiciones.
  2. Para saber cuánto pagarás cada mes, usa el TIN y el plazo en una calculadora de cuota.
  3. Para no llevarte sorpresas, lee la Ficha de Información Precontractual (en préstamos personales) o la FEIN (en hipotecas). Ahí aparecen todas las comisiones y el coste total del préstamo en euros.
  4. Fíjate en el importe total adeudado. Es la suma de todo lo que devolverás: capital, intereses y gastos. A veces es la forma más clara de ver qué oferta sale más cara.

En resumen: el TIN es el precio del dinero y sirve para calcular cuotas. La TAE es el coste (o la rentabilidad) real en un año e incluye comisiones y frecuencia de pago. Para comparar, usa siempre la TAE.

Preguntas frecuentes

¿Puede la TAE ser más baja que el TIN?

En un préstamo, es raro, porque las comisiones y la capitalización suelen subirla. En hipotecas variables puede ocurrir que la TAE variable estimada sea más baja que el TIN del primer año si el banco aplica un tipo inicial alto durante unos meses y el euríbor actual es más bajo.

¿Qué significa "TAE bonificada"?

Es la TAE que tendrás si cumples todas las condiciones que pide el banco (nómina, seguros, tarjetas…). Compárala siempre con la TAE sin bonificar y con el coste de esas condiciones.

¿Por qué un préstamo "sin intereses" tiene TAE?

Porque aunque el TIN sea 0 %, puede haber comisiones de apertura o de gestión. La TAE las refleja, y por eso es el dato que delata los préstamos "gratis" que no lo son.

Este artículo es información general y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Las cifras y la normativa pueden cambiar: compruébalas en la fuente oficial antes de tomar una decisión.