Roboadvisor: qué es, cuánto cuesta y si te compensa frente a hacerlo tú
Un roboadvisor es un servicio que invierte tu dinero de forma automática en una cartera de fondos indexados o ETF, según tu perfil de riesgo, y la mantiene equilibrada sin que tengas que hacer nada. A cambio cobra una comisión anual que se suma a la de los fondos. Te compensa si valoras la comodidad y la disciplina; si estás dispuesto a dedicar una hora al año, hacerlo tú suele salir más barato.
Cómo funciona un roboadvisor
El nombre engaña: no hay ningún robot eligiendo acciones. Es un servicio de gestión discrecional de carteras: tú firmas un contrato y la entidad decide las compras y ventas por ti, siguiendo unas reglas fijas.
1. El test de perfil
Al darte de alta respondes un cuestionario: edad, ingresos, patrimonio, experiencia, plazo y cómo reaccionarías si tu cartera cayera un 20 %. Es el test de idoneidad que exige la normativa a cualquier servicio de gestión o asesoramiento. Con tus respuestas te asignan un perfil, normalmente en una escala del 1 al 10.
2. La cartera
Cada perfil corresponde a una cartera modelo de varios fondos indexados o ETF:
- Un perfil bajo tendrá mucha renta fija y poca bolsa.
- Un perfil alto tendrá casi todo en renta variable mundial.
La cartera está diversificada por activos, países y sectores, como explicamos en diversificación.
3. El rebalanceo automático
Cuando un activo se desvía de su peso objetivo, el sistema vende lo que ha subido y compra lo que ha bajado. En España, si la cartera es de fondos, estos movimientos se hacen como traspasos y no tributan hasta que retiras el dinero. Te lo contamos en traspaso de fondos.
4. Tus aportaciones
Puedes programar una aportación mensual. El roboadvisor la reparte entre los fondos para acercar la cartera a su objetivo.
Cuánto cuesta un roboadvisor
El coste tiene tres capas. Todas se cobran sobre el dinero que tienes, cada año:
| Concepto | Rango orientativo | Qué es |
|---|---|---|
| Comisión de gestión del servicio | 0,15 % - 0,75 % | Lo que cobra el roboadvisor |
| Custodia | 0 % - 0,15 % | Lo que cobra el banco donde están tus fondos |
| Gastos corrientes de los fondos | 0,05 % - 0,30 % | Lo que cobran los propios fondos |
| Coste total habitual | 0,4 % - 1 % | Suma de las tres |
Son rangos aproximados del mercado español, no cifras oficiales. Muchos servicios bajan el porcentaje a partir de ciertos importes (por ejemplo, desde 50.000 o 100.000 €) y casi todos piden un mínimo de entrada, que suele ir de unos cientos a unos pocos miles de euros.
Cuando compares, suma siempre las tres capas. Algunos anuncios solo muestran la comisión de gestión. Más detalle en comisiones de los fondos.
Ejemplo: coste anual con 20.000 €
Supón que tienes 20.000 € invertidos en un roboadvisor con estos costes:
- Gestión: 0,40 % → 20.000 × 0,0040 = 80 €
- Custodia: 0,10 % → 20.000 × 0,0010 = 20 €
- Fondos: 0,15 % → 20.000 × 0,0015 = 30 €
- Total: 0,65 % → 130 € al año
Si inviertes tú mismo en fondos indexados parecidos, con un 0,20 % de gastos corrientes y sin custodia:
- 20.000 × 0,0020 = 40 € al año
Diferencia: 90 € al año. Parece poco, pero se acumula. Con un 6 % anual bruto y sin aportar nada más:
| Años | Roboadvisor (6 % − 0,65 %) | Por tu cuenta (6 % − 0,20 %) | Diferencia |
|---|---|---|---|
| 10 | 33.680,26 € | 35.146,87 € | 1.466,61 € |
| 20 | 56.717,99 € | 61.765,13 € | 5.047,14 € |
A 20 años, la comodidad te ha costado unos 5.000 €. Puedes probar tu caso en la calculadora de interés compuesto.
Comparado con un fondo caro de banco
La otra cara: si la alternativa real no es hacerlo tú, sino dejar el dinero en un fondo de gestión activa con un 1,8 % de gastos, el roboadvisor sale mucho mejor. Con 20.000 € serían 360 € al año frente a 130 €. En ese caso, el roboadvisor es un paso adelante claro.
Ventajas e inconvenientes frente a hacerlo tú
| Roboadvisor | Fondos indexados por tu cuenta | |
|---|---|---|
| Coste total anual | 0,4 % - 1 % | 0,1 % - 0,4 % |
| Tiempo que te exige | Casi ninguno | Una o dos horas al año |
| Rebalanceo | Automático | Lo haces tú (traspasos o aportaciones) |
| Elección de fondos | Te la dan hecha | La haces tú |
| Riesgo de equivocarte por emociones | Menor: no tocas nada | Mayor si te pones nervioso en las caídas |
| Personalización | Limitada a su menú de carteras | Total |
Te compensa un roboadvisor si:
- No quieres o no sabes elegir fondos y prefieres no pensar en ello.
- Sabes que te costaría rebalancear o que venderías en una caída.
- Tu alternativa es un fondo caro de tu banco o dejar el dinero parado.
Te compensa hacerlo tú si:
- Estás dispuesto a dedicar un rato a elegir dos o tres fondos y a revisarlos una vez al año.
- Tienes mucho patrimonio: cada 0,4 % de diferencia son 400 € al año por cada 100.000 €.
- Quieres una cartera que no coincide con ninguna de las del menú.
Una opción intermedia: empezar con un roboadvisor para crear el hábito y, cuando entiendas cómo funciona tu cartera, traspasar a fondos indexados gestionados por ti.
Regulación y seguridad
En España, un roboadvisor necesita autorización de la CNMV. Según las preguntas y respuestas de la CNMV sobre FinTech, que el servicio esté automatizado no cambia nada: se le aplican las mismas normas que a cualquier gestor de carteras, incluido el test de idoneidad.
Antes de contratar, comprueba:
- Que aparece en los registros de la CNMV como empresa de servicios de inversión, gestora o entidad autorizada para gestión de carteras. Si opera desde otro país de la UE, que figure como entidad con pasaporte para España.
- Dónde están tus fondos. Deben estar a tu nombre en una entidad depositaria, separados del patrimonio del roboadvisor.
- La garantía. Las sociedades y agencias de valores españolas, y las gestoras cuando prestan gestión de carteras, están adheridas al Fondo General de Garantía de Inversiones (FOGAIN), que cubre hasta 100.000 € por inversor si la entidad no puede devolverte tus valores o tu dinero. No cubre las pérdidas por caídas del mercado.
Errores típicos
- Mentir en el test para tener más rentabilidad. Si te asignan más riesgo del que soportas, venderás en la primera caída fuerte.
- Comparar solo la comisión de gestión sin sumar custodia y fondos.
- Cambiar de perfil después de cada caída o subida. Anula la ventaja de la automatización.
- Meter el fondo de emergencia. El roboadvisor es para dinero a largo plazo.
En resumen: un roboadvisor invierte por ti en fondos indexados según tu perfil y rebalancea solo, con un coste total que suele estar entre el 0,4 % y el 1 % anual. Con 20.000 € puede costarte unos 130 € al año frente a unos 40 € si lo haces tú. Compensa si te aporta disciplina o si tu alternativa es un fondo caro; si te ves capaz de gestionarlo, por tu cuenta ahorras.
Preguntas frecuentes
¿Puedo perder dinero con un roboadvisor?
Sí. Invierte en bolsa y renta fija, que pueden caer. El roboadvisor reparte el riesgo, pero no lo elimina. Las garantías solo protegen si la entidad quiebra, no si el mercado baja.
¿Cómo tributa un roboadvisor?
Igual que los fondos que contiene. Si son fondos de inversión, los rebalanceos no tributan y pagas al retirar. Si son ETF, cada venta con ganancias tributa ese año. Más en tributación de las inversiones.
¿Puedo sacar el dinero cuando quiera?
Sí, normalmente en pocos días hábiles, sin penalización. Revisa el contrato por si hay alguna comisión de salida.