Cómo ahorrar en la compra del supermercado sin comer peor

Por Jordi Puy · Última revisión: octubre de 2026

Para ahorrar en la compra no hace falta comer peor. Basta con comparar por precio por kilo o por litro, probar la marca blanca en productos básicos, planificar un menú semanal y no tirar comida. En la cesta de ejemplo que verás más abajo, solo el cambio a marca blanca baja el ticket un 30 % sin cambiar lo que comes.

La comida es uno de los pocos gastos grandes que puedes ajustar desde esta misma semana, sin llamar a nadie ni cambiar de contrato.

Compara por precio por kilo o por litro

Es el truco más útil y el menos usado. En España, el Real Decreto 3423/2000 obliga a los comercios a indicar, junto al precio de venta, el precio por unidad de medida: por kilo, por litro, por metro o por unidad. Lo verás en letra más pequeña en la etiqueta de la estantería.

Hay pocas excepciones: productos de menos de 50 g o 50 ml, o cuando el precio por unidad coincide con el de venta. Algunos productos usan otra referencia: los huevos, por docena; los detergentes, por lavado.

Ejemplo: el envase grande no siempre gana

  • Bolsa de 400 g a 2,20 € → 2,20 ÷ 0,4 = 5,50 €/kg.
  • Bolsa de 1 kg a 4,90 € → 4,90 €/kg.

Aquí el formato grande sale un 11 % más barato. Pero no siempre es así:

  • Botella de 750 ml a 3,15 € → 3,15 ÷ 0,75 = 4,20 €/l.
  • Botella de 1,5 l a 5,85 € → 5,85 ÷ 1,5 = 3,90 €/l.

Y a veces el pequeño es más barato, sobre todo cuando el grande no está en oferta y el pequeño sí. No lo supongas: mira la etiqueta.

Trucos para comparar:

  • Compara siempre la misma unidad. Un producto puede mostrar €/kg y otro €/100 g.
  • En productos con líquido (conservas, aceitunas), fíjate en el peso escurrido.
  • En detergentes, compara el precio por lavado, no por litro.

Marca blanca: dónde merece la pena

En muchos productos básicos la diferencia de calidad es mínima y la de precio, grande. Prueba primero con productos donde el riesgo es bajo:

  • Leche, harina, arroz, pasta, legumbres secas.
  • Conservas, tomate triturado, azúcar, sal.
  • Papel higiénico, bolsas de basura, lavavajillas.
  • Detergente, suavizante, productos de limpieza.

Si un producto de marca blanca no te convence, vuelve al anterior. No se trata de cambiarlo todo, sino de cambiar lo que te da igual.

Un ejemplo de cesta con números

Esta tabla compara una cesta típica de básicos con productos de marca y de marca blanca. Los precios son orientativos: varían según el establecimiento y el momento, así que haz tu propia comparación.

Producto Marca Marca blanca Ahorro
Leche (6 l) 5,70 € 4,92 € 0,78 €
Aceite de oliva (1 l) 9,20 € 8,40 € 0,80 €
Yogures naturales (8) 2,90 € 1,60 € 1,30 €
Pasta (1 kg) 2,40 € 1,30 € 1,10 €
Cereales (500 g) 3,60 € 1,95 € 1,65 €
Detergente (40 lavados) 11,50 € 6,90 € 4,60 €
Galletas (800 g) 3,40 € 1,80 € 1,60 €
Atún en lata (pack de 3) 4,20 € 2,90 € 1,30 €
Total 42,90 € 29,77 € 13,13 €

Las cuentas:

  1. Ahorro por cesta: 42,90 − 29,77 = 13,13 €, un 30,6 % menos.
  2. Si compras esta cesta cada dos semanas (26 veces al año): 13,13 × 26 = 341,38 € al año.
  3. Si la compras cada semana (52 veces): 13,13 × 52 = 682,76 € al año.

Y eso solo con ocho productos. A eso súmale lo que dejas de tirar si planificas.

Lista y menú semanal

Comprar sin plan es la forma más cara de comprar. Acabas con productos repetidos, otros que caducan y la sensación de que "no hay nada para cenar".

Cómo hacerlo en 15 minutos

  1. Revisa la nevera, el congelador y la despensa. Anota lo que hay que gastar primero.
  2. Planifica comidas y cenas de la semana. No hace falta ser exacto. Basta con 5 o 6 cenas y dejar una noche de "aprovechar sobras".
  3. Reutiliza ingredientes. Si compras un pollo, que dé para dos comidas. Si compras espinacas, que vayan en dos platos.
  4. Haz la lista por zonas del supermercado: fruta y verdura, frescos, despensa, limpieza. Tardarás menos y comprarás menos por impulso.
  5. Cíñete a la lista. Si algo no está, no entra, salvo que sea un básico que se te olvidó.

Ejemplo: lo que cuesta tirar comida

Si gastas 110 € a la semana en comida y tiras el 10 % (yogures caducados, fruta pasada, sobras olvidadas), son 11 € semanales. En un año: 11 × 52 = 572 € a la basura. Planificar el menú es la forma más directa de recuperar ese dinero.

Comprar sin hambre (y sin prisa)

Parece un consejo menor, pero funciona. Con hambre te llevas más productos listos para comer, más dulces y más caprichos. Y con prisa no comparas precios.

  • Ve después de comer o con algo en el estómago.
  • Si puedes, ve solo. Con niños o acompañado, el carro se llena más.
  • Valora la compra online con tu lista: no pasas por los pasillos de tentaciones. Ten en cuenta el coste de envío.

Congelar para no tirar

El congelador es tu mejor aliado para ahorrar:

  • Pan: congélalo en rebanadas y tuesta lo que necesites.
  • Carne y pescado en oferta: divide en raciones y congela el mismo día.
  • Fruta madura: para batidos o bizcochos.
  • Sobras y guisos: cocina el doble y congela la mitad en raciones. Te ahorras una cena pedida a domicilio.

Etiqueta cada táper con el contenido y la fecha. Lo que no se ve, no se come.

Ofertas trampa

Una oferta solo es un ahorro si ibas a comprar ese producto y vas a consumirlo.

El 3x2. Si un producto cuesta 1,50 €, con el 3x2 pagas 3,00 € por tres: 1,00 € cada uno. Bien. Pero si tiras uno porque caduca, has pagado 1,50 € por cada uno que usas, lo mismo que sin oferta. Y si otra opción equivalente cuesta 1,10 € y solo necesitabas uno, has gastado 3,00 € en lugar de 1,10 €.

La segunda unidad al 50 %. Equivale a un 25 % de descuento por unidad, no a un 50 %. Y te obliga a comprar dos.

El "antes/ahora". Compara el precio por kilo con productos similares. A veces el precio "rebajado" sigue siendo más caro que la alternativa.

Los productos de la cabecera de pasillo y la caja. Suelen ser compras por impulso, no necesariamente las más baratas.

Errores típicos

  • Comprar formato grande de algo que no gastarás antes de que caduque.
  • Ir varias veces por semana "a por cuatro cosas" y salir con quince. Es el terreno de los gastos hormiga.
  • No poner un tope. Decide cuánto vas a gastar en comida al mes dentro de tu presupuesto mensual y divídelo por semanas.
  • Pagar con tarjeta sin mirar el ticket. Revisa que los precios coincidan con los de la estantería.

En resumen: compara siempre el precio por kilo o por litro que aparece en la etiqueta, cambia a marca blanca en los básicos, haz un menú semanal y una lista, no compres con hambre, congela lo que no vayas a gastar y desconfía de las ofertas que te hacen comprar más de lo que necesitas.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio que aparezca el precio por kilo?

Sí, en general. El Real Decreto 3423/2000 obliga a indicar el precio por unidad de medida junto al precio de venta, con algunas excepciones como los envases de menos de 50 g o 50 ml. Si no aparece, puedes pedirlo en el establecimiento.

¿Cuánto debería gastar en comida al mes?

Depende de cuántos sois en casa, la edad y dónde vives. Lo útil es medir lo que gastas hoy durante un mes y fijar un objetivo un 10-15 % más bajo. El método 50/30/20 te ayuda a encajarlo con el resto de gastos.

¿Compensa ir a varios supermercados?

Solo si te pillan de camino. Si tienes que coger el coche o perder una hora, el ahorro se diluye. Mejor elegir uno o dos donde compares bien y concentrar ahí la compra.

Este artículo es información general y no constituye asesoramiento financiero, fiscal, legal ni sobre seguros. Las cifras y la normativa pueden cambiar: compruébalas en la fuente oficial antes de tomar una decisión.